PEIC en el Luís López Méndez 2006-07
20070121
  Antecedentes (I)

Sobre Historia de Táriba

Por: Lic. José Ernesto Becerra Golindano

El Paisaje

La ciudad de Táriba se encuentra a los 7º 51´ de Latitud Norte y 72º 13´de Longitud Oeste. En el Estado Táchira, ángulo suroccidental de Venezuela, aledaña a San Cristóbal, Capital del Estado. Se encuentra en la parte mas baja de las faldas del Cerro Mochileros en la orilla del Rio Torbes, casi enfrente de la desembocadura de la Quebrada La Machirí. El sitio donde se origina la ciudad es el ocupado hoy por las plazas Bolivar y Miranda, una pequeña meseta con escarpadas pendientes hacia el Sur (Río Torbes) y hacia el Oeste (Quebrada de Agua Gorda), estas características eran apreciadas para la defensa por los primitivos indígenas y luego por los Españoles. La meseta del asentamiento inicial y todo el emplazamiento actual están ubicados en el Valle del río Torbes y, como la mayor parte de éste, en la Depresión Central del Táchira.

Tal ubicación, la primera compartida con Cordero, Palmira y San Cristóbal, la segunda compartida además con Rubio, Santa Ana y los Capachos, dan a la ciudad de Táriba un carácter de protagonismo en el mundo de las comunicaciones. En la Depresión y precisamente por el Valle del Torbes pasaron los caminos de los aborígenes, de los conquistadores, de los colonizadores, de los Libertadores y de los comerciantes. También circularon por ellos los ejércitos de los procesos políticos de finales del siglo pasado y principios de éste, las cargas de café, los productos de La Petrolia y las importaciones de las casas alemanas. En esta zona están los caminos que unen los andes colombianos y venezolanos, los llanos occidentales y la depresión Zuliana. Por Táriba, o cerca de ella, pasan las carreteras Central del Táchira, Trasandina, Panamericana, de los Llanos y la que conduce a San Antonio, Cúcuta, Pamplona y Bogotá. Y, durante 400 años, aquellos caminos y hoy las carreteras han llevado a los peregrinos y devotos de Nuestra Señora de la Consolación de Táriba.

La otrora llamada Sultana del Torbes, es desde mediados del Siglo pasado la capital de una importante parcialidad político-territorial del Estado Táchira, el Municipio Cárdenas, antiguamente Distrito y Cantón según las anteriores divisiones constitucionales. El desarrollo de las comunidades del Municipio ha traído como consecuencia que las principales poblaciones, al crecer, se separen y continuen su propio camino. Este es el caso de Queniquea, Capital del Municipio Sucre; Palmira, Capital del Municipio Guásimos; y Cordero, Capital del Municipio Andrés Bello.

El territorio del Municipio se ve atravesado de Noreste a Suroeste por el Río Torbes y de Norte a Sur por el ramal Uribante de la Cordillera de Los Andes, el cual se desprende desde el nudo de El Zumbador.

La entrada de Táriba en la Historia

Como una Prehistoria: Los aborígenes

Antes de la llegada de los españoles, en la planicie de Táriba habitaban pequeños grupos de aborígenes en poblados de algunas decenas de bohíos. No se han encontrado restos de las construcciones o de la cultura indígena, por lo tanto, debemos conformarnos con los relatos de algunos funcionarios que visitaron la zona tachirense durante la Colonia. Por analogía, se puede recrear parte de la vida de los llamados indios Táriba, primitivos habitantes de la ciudad, al conocer la vida de los indígenas tachirenses. Especialmente aquellos pertenecientes a las familias Timotocuica y Arawac, pueden considerarse una buena referencia sobre lo que podrían ser “los Táribas”.

Táriba en la Historia

La primera referencia histórica sobre Táriba es consecuencia de la expedición enviada desde El Tocuyo por el séptimo Gobernador de la Provincia de Venezuela, el Licenciado Juan Pérez de Tolosa. Esa expedición, comandada por el propio hermano del Gobernador, Alonso Pérez de Tolosa, tenía como Maestre de Campo (Segundo al mando), a Diego de Losada quien veinte años después fundaría Caracas.

La expedición salió de la entonces capital de la Provincia de Venezuela, El Tocuyo, el catorce de Noviembre de 1546. Eran 100 hombres, sesenta a pié y cuarenta a caballo, que se dirigieron cruzando las montañas andinas hacia el Este, hacia la zona donde se encuentra hoy la ciudad de Guanare. Luego continuaron por el lado oriental de la Cordillera de Los Andes hacia el Sur, hasta llegar al río Apure. Después de detenerse a orillas de este río, ya en 1547 lo remontan, encuentran el Uribante, el Quinimarí y el Torbes, los cuales remontan a su vez. Al llegar al Valle de las Ahuyamas, o de Zorca, donde Juan Maldonado fundará San Cristóbal catorce años mas tarde, atraviesan el río Torbes y arriban a donde hoy se encuentra Táriba.

Los habitantes del lugar, los Táribas, repelieron la expedición de Pérez de Tolosa y Losada, hiriendo con flechas al propio comandante y algunos de sus hombres, y matando 6 caballos. Una vez rehechos los españoles, cobran venganza incendiando el poblado y poniendo en fuga a sus habitantes. La expedición continúa entonces su camino hacia los valles de Cúcuta, para regresar hacia El Tocuyo, después de muchas vicisitudes, sin volver a pasar por Táriba.

Táriba en los documentos

Al fundar la Villa de San Cristóbal, Juan Maldonado y Ordoñez de Villaquirán, el 31 de Marzo de 1561, los Táriba y sus tierras quedaron dentro de los límites de la nueva jurisdicción. Por referencia de algunos documentos se sabe que entre las primeras encomiendas, en el mismo año de la fundación probablemente, se asignó a un tal Juan de Salinas la de los indios Táriba. No se han encontrado mas datos. En 1564 y 1565, sendas disposiciones del Doctor Andrés Venero de Leiva (Gobernador y Capitán del Nuevo Reino de Granada y Presidente de la Audiencia), pone bajo el cuidado de Alonso Alvarez de Zamora a los Táriba, primero en un Apuntamiento y luego bajo la figura de Encomienda, conservándola hasta su muerte después de 1600.

La Imagen y los primeros milagros

La primera noticia documentada sobre la Virgen de La Consolación de Táriba la refiere el Historiador Lucas Guillermo Castillo Lara en varias de sus obras, ( La fuente es el Archivo Nacional de Colombia, en Visitas de Venezuela, Tomo XI, folios 560 y siguientes). El Visitador Antonio Beltrán de Guevara, estuvo en Táriba el 8 de Julio de 1602. En su Información Sumaria secreta aparecen algunas declaraciones, entre ellas la siguiente:

Fray Alonso de Torregrosa, Prior del Convento de la Villa y Cura Doctrinero de la encomienda de los Táriba: ¨Que tiene noticia de este pueblo de Carapo y Táriba habrá (hace) seis años, ...Que en dicho pueblo de Táriba ha habido hasta ahora Iglesia suficiente en el dicho pueblo, y que ahora pocos días ha cayó y tornan a hacer de tapia buena y que ahora se doctrinan en la Capilla de Nuestra Señora de Táriba...¨

Después de fundada San Cristóbal por Juan Maldonado en 1561, empieza la asignación de las tierras circunvecinas para ser explotadas por españoles, bajo la figura de la Encomienda. La zona de Táriba correspondió en ese mismo año a Juan de Salinas y en 1565 se le asigna a Alonso Alvarez de Zamora. Los hechos relacionados con la renovación ocurren en la casa de este encomendero y son protagonizados por su familia. Basados en el documento anterior y en la edad de quienes intervienen en los hechos, se considera que la mencionada renovación ocurrió entre 1590 y 1593. Los sucesos fueron recopilados por el Pbro. Doctor Ezequiel Arellano, Párroco de Táriba entre 1878 y 1893, quién los publicó en el periódico La Abeja, en su ciudad natal: Bailadores. Esta es su versión:

Los Agustinos de San Cristóbal desearon cristianizar a los Táribas y al efecto enviaron a dos religiosos de su Convento, sin mas equipaje que sus breviarios y una tabla en donde está la imagen de Nuestra Señora de la Consolación, advocación que se debe a Santa Mónica, madre de San Agustín. Los dos padres llegaron ya entrada la noche a la margen del río, que bajaba abundado; tomaron una caña amarga y allí ataron la tablita y asidos a la misma caña se echaron al río, que pasaron con facilidad haciéndoles imagen la luz de la tablita siguieron y llegaron a la mesa donde hoy está la Plaza Bolívar, en donde por lo pronto fijaron la caña con la milagrosa imagen y a su tiempo emprendieron su misión evangélica. En aquel lugar levantaron una Ermita donde oficiaban la Santa Misa.

Amparados por la Santísima Virgen, el Cristianismo quedó sembrado en esta región. Años después, los Guásimos y los Capachos hicieron una irrupción contra los Táribas, que huyeron del lugar, y los Padres también volvieron para su convento. Una mujer se llevó la Imagen a su casa y la colocó en un altar, pues era india cristiana. Dice la historia que desde los campos de Machirí y Pueblo Nuevo veían por la noche iluminada la casa de la mujer y venían a ver lo que sucedía...

Fundamentándose en los textos anteriores puede resumirse algunos puntos. En primer lugar, que en 1602 la Devoción por Nuestra Señora de Táriba tenía por lo menos 6 años según testigo presencial de calidad y formalmente documentado, esto ubica sus inicios por lo menos en la última década del siglo 16 . En segundo lugar, que la llegada de la tablita a Táriba es aún anterior, sin embargo las tradiciones orales, después de casi 400 años, tienden a sufrir modificaciones con el tiempo, por lo tanto no hay seguridad en las deducciones que se hagan a partir de la historia del Padre Arellano.

Existe otro documento que precisa la historia de la renovación milagrosa de la imagen de la Virgen. Se trata de la investigación realizada por el Dr. Juan Ibañez de Iturmendi, Examinador General o Visitador designado por el Arzobispo de Bogotá Fray Cristóbal de Torres, quien tomó la declaración jurada a los testigos a mediados de Febrero de mil seiscientos cincuenta y cuatro. En este, resaltamos los testimonios de Francisco Fernández de Rojas, para la fecha Alférez Mayor y Alcalde de la Villa de San Cristóbal y quien había recibido la encomienda de los Táribas, y de Fernando de Peralta. Ambos conocieron y hablaron muchas veces con los testigos del milagro y refieren una versión casi idéntica en sus declaraciones. Para evitar los inconvenientes de la lectura del castellano del siglo 17, copiaremos el resumen preparado por Mons. Pío Bello (Una Bella Historia, en Un Libro para la Historia, del Pbro. León Robuster).

Fue en la estancia de Alonso Alvarez de Zamora, uno de los primeros pobladores de Táriba, quien residía allí con su padre dedicado a las faenas agrícolas. Tenía visita Alvarez de Zamora, pues estaban pasando el día con el algunos amigos que habían acudido aquel día, de San Cristóbal. Uno de los visitantes era el joven Juan Ramírez de Andrade, que andando el tiempo sería Alférez Real de la ciudad de Pamplona. Mientras los adultos hablaban, los jóvenes decidieron organizar una partida de bolas. Tomaban parte en el juego el mencionado Ramírez de Andrade y tres de los hijos del anfitrión, a saber Gerónimo de Colmenares, Alonso Alvarez de Zamora y Pedro de Colmenares.

Durante el transcurso del juego se les rompió una de las paletas que usaban para el mismo. La búsqueda de alguna tabla, con la que pudieran suplir la paleta rota, los condujo a la despensa de la estancia en que se guardaban las cosechas. Allí encontraron una tablilla que parecía haber sido imagen, a juzgar por la guarnición que aún conservaba; pero ni la guarnición estaba barnizada, ni se podía distinguir figura alguna. Decididos a partirla, la golpearon sin éxito contra una piedra. Intentó lo mismo Gerónimo con un cuchillo. Salió en ese momento de la casa la madre de los muchachos y, airadamente, los reconvino por la irreverencia que estaban cometiendo contra la que ella conocía que había sido imagen sagrada; quitándosela, volvió a guardarla en la despensa, colgándola de una estaca en la pared.

Era poco después del mediodía. Algunas horas después, hacia las cuatro de la tarde, con sorpresa, advirtieron que la despensa resplandecía como si se hubiera incendiado. Corrieron todos, ansiosos, hacia ella para apagar el fuego que parecía amenazar la casa toda; pero mayor fue aun su sorpresa cuando, al penetrar en la despensa, cayeron en la cuenta de que la luz brotaba de la tabla, y que en ella aparecía, claramente dibujada, la imagen de Nuestra Señora.

De acuerdo con las referencias anteriores, los dos primeros milagros de la imagen son realizados en el siglo dieciseis. El primero es el auxilio a los monjes cuando pasan el río, y el segundoes la renovación de la imagen que debió ocurrir en la primera parte de la última década del siglo y, por lo tanto, la llegada de la imagen debería fecharse algunos años antes (para justificar el deterioro que impidió a los jóvenes reconocerla), tal vez a finales de la penúltima década del siglo. El primer milagro posterior a la renovación del que se tenga noticia, está documentado en la visita de Ivañez de Iturmendi de 1654. Fue la curación de una apostema (Abceso) en la garganta “...que no podía volver a una parte ni a otra el rostro...” . La enferma era Doña María de Rojas, hermana del Capitán Francisco Fernández de Rojas y madre del Doctor Don Juan de Jáuregui, cura de Mérida. A sugerencia de su hermano el Capitán Fernández de Rojas, prometió unas novenas “...a Nuestra Señora de Táriba...”, una hora después reventaba el abceso. Algunos años después, la señora de Rojas acompañada de su hijo sacerdote, el Doctor Jáuregui, un sobrino y otras personas, lograron visitar en Enero de 1638 a la sagrada imagen. Estando rezando de rodillas frente a ella “vieron que estaba haciendo milagros, porque le hallaron algunas gotas de sudor casi en la fiambria de la saya de la Santa Imagen, y una tan grande que la quitó dicho Doctor Jáuregui con la cruz de un rosario...”.

Otro de los primeros milagros documentados en la visita señalada ocurrió en Agosto de 1635, cuando al recogerse la cera gastada en las velas para la celebración (Día 15, de la Asunción), aparecieron algunas onzas mas de las que comprara inicialmente el Capitán Juan Ramirez de Andrade, Teniente de Gobernador y Justicia Mayor de la Villa, al vecino Fernando de Peralta para entregarlas al Padre Mateo Ramírez de Angarita.

Otro de los milagros referidos en la visita del Examinador General, Ivañez, ocurre en el mismo 1638 cuando un indio llamado Lázaro quien recibió dos puñaladas fatales, y luego de prometer una novena a la Virgen e ir a trabajar en el templo gratuitamente siempre que fuese necesario, las heridas sanaron, “... quedando espantados de ello todos...”.

 
20070120
  Antecedentes (II)

Cárdenas, De Encomienda a Municipio

Por: Lic. José Ernesto Becerra Golindano

La historia política y religiosa de Táriba, desde el enfoque institucional, refleja las mismas referencias de San Cristóbal. Si bien la primera expedición que se registra actuando en el territorio taribense es la de Pérez de Tolosa y Diego de Losada, proveniente de El Tocuyo y en consecuencia jurisdiccionalmente dependiente de la Gobernación de Venezuela, y ésta a su vez bajo las órdenes de la Real Audiencia de Santo Domingo, la expedición fundadora de San Cristóbal viene de Pamplona, asi que el Capitán Maldonado representa a la Real Audiencia de Bogotá.

Los mecanismos legales que se utilizaron hace 500 años para otorgar propiedad de la tierra eran diferentes en todo sentido a los que tenemos hoy. En primer lugar, quienes habitaban estas tierras tenían conceptos de propiedad muy primitivos. No poseían escritura, solo conservamos algunos petroglifos, y la institucionalidad estaba pálidamente establecida en algunos liderazgos basados en la fuerza, el cacique, y en la superstición pseudomédica y religiosa que se combinaban en el chaman. La cultura española discutió si estas criaturas tenían alma, muchos decidieron que no, y previamente en los acuerdos con Colón la Corona resolvió que las tierras eran de su propiedad por una suerte de derecho de descubrimiento. El Rey y sus representantes o funcionarios seleccionaban la titularidad a otorgar entre la Merced Real, el Repartimiento y la mas difundida Encomienda.

Cuando se funda San Cristóbal en 1561 se distribuye la tierra a los “encomenderos”. Aunque la figura trata de una especie de tutoría sobre los indígenas, que tiene algunas similitudes con el señorío feudal, la realidad que observamos en mayor o medida es que eran unidades de producción, negocios, con fines de lucro. Variaban el grado de explotación y de crueldad, el riguroso, ligero o ausente cumplimiento de las obligaciones y otras características, pero a la metrópolis española y a los usufructuarios le unía el móvil económico.

El primer beneficiado es Luis de Salinas, quien según parece no atendió la encomienda de los Táribas y sus vecinos. En 1564 se traspasa a Alonso Alvarez de Zamora quien la atiende varias décadas. Durante su titularidad se construye una casa de hacienda en la zona de las hoy Plazas Bolívar, Miranda y la Basílica de la Consolación. En las tres primeras décadas es una encomienda más, pero empieza a distinguirse cuando comienza a extenderse la Historia de los milagros de la imagen. Los protagonistas y testigos de la milagrosa renovación son personas respetables y muy bien relacionadas en San Cristóbal y Pamplona, esto hace que la información sea considerada veraz y digna de credibilidad por lo que en la primera mitad del siglo XVII la encomienda de Zamora, la casa de la hacienda, se convierte en lugar de peregrinación, y en objeto de visitas civiles y eclesiásticas cuyos informes han llegado hasta nuestros días. En sus primeros doscientos cincuenta años de historia, Táriba está reducida a ser un lugar de paso para Pérez de Tolosa y Losada, y ser una zona dependiente de la nueva villa de San Cristóbal a través de la cual estaba bajo la autoridad eclesiástica y real de Bogotá. Los primeros personajes importantes para Táriba, después de 1561 son el propio Juan Maldonado, en forma fugaz Luis Salinas y luego Alonso Alvarez de Zamora y su familia. Hicieron trabajos importantes el visitador Venero de Leiva quien en apenas en el primer lustro de San Cristóbal, vino desde la remota Audiencia de Bogotá a tomar decisiones, alguna de ellas relacionada con Táriba (El traspaso de Salinas a Zamora).

En 1602 se realiza la visita del Capitán Antonio Beltrán de Guevara, enviado por el gobierno de Bogotá y que para ese momento ocupaba el cargo Corregidor y Justicia Mayor de la ciudad de Tunja. En 1627 la supervisión, la visita, fue realizada por el Licenciado Fernando de Saavedra quien ejercía como Oidor de la Real Audiencia de Santa Fe. En 1654 se produce la visita eclesiástica ordenada por el Arzobispo de Bogotá, Fray Cristóbal de Torres, llevada a cabo por el Pbro. Dr. Juan Ibañez de Iturmendi en el Curato de San Cristóbal. Como Táriba era jurisdicción de este curato, el visitador quiso formalizar todo lo relativo a la devoción y a las historias sobre los milagros de la imagen. Finalizando el siglo XVII, en 1691, se efectuó la visita del Dr. Onofre Tomás de Baños y Sotomayor.

Otro personaje importante en la Historia de Táriba a finales del Siglo XVII es el primer venezolano que obtuvo la consagración episcopal: Monseñor Gregorio Jaimes de Pastrana, quién había nacido en San Cristóbal en 1626 y murió predicando desde el púlpito en Santa Marta en 1690, de donde era Obispo. Este tachirense donó una finca o hacienda cercana a Capacho, el hato de la Virgen, para financiar actividades de la iglesia y especialmente relacionadas con la devoción de Nuestra Señora de la Consolación, y mandó a elaborar el Relicario de Plata y Oro que aún tiene.

El Siglo XVIII es el mas escaso en noticias de Táriba, sin embargo, hay una muy importante: en 1778 se crea la Diócesis de Mérida y bajo su jurisdicción quedan San Cristóbal y, por supuesto, Táriba.

Algunos años mas tarde en 1786, el nuevo Obispo realizó toda la tramitación para crear la parroquia de Táriba, pero aún cuando se cumplieron todos los procedimientos, no se consiguió la autorización del Gobernador de Maracaibo, la cual era indispensable de acuerdo a la normativa legal de la época, el Real Patronato. Ya desde 1767 el Vicario de San Cristóbal, el Pbro. Esteban Gutiérrez de Cabiedes, mantuvo por sus propios medios un capellán para que atendiera en forma permanente los fieles de Táriba, este fue un agustino: Fray Antonio Delgado de Ocariz. Y aunque no se logró la Parroquia, desde 1787 fue vice-parroquia, responsabilidad que atendieron los Pbros. Rafael Antonio Yustis, Rafael Belén, Tomás Manuel Sánchez, Juan Nepomuceno Valderrama, Juan José de Contreras, Pedro José Vale y José Rafael Obando, entre otros. Por fin, el 16 de marzo de 1804, es llevada a Parroquia, siendo Obispo el Dr. Santiago Hernández Milanés, y el primer Párroco Titular (hubo un breve interinato de Tomás Manuel Sánchez), quien duraría mas de 30 años, el Pbro. Gabriel José Pineda.

En años posteriores cercanos se logró también la designación de un Teniente de Justicia (antecedente de los Jefes Civiles y Prefectos), siendo el primero Don Andrés Cárdenas. Y se sabe que para el 28 de Octubre de 1810, cuando se discutió en San Cristóbal el apoyo solicitado desde Caracas por los sucesos del 19 de Abril, estuvo presente el Alcalde Pedáneo de Táriba. Significa esto que, con el nuevo siglo, Táriba obtiene en secuencia autoridades eclesiásticas, civiles y comunales.

El siguiente hito que se tiene de la historia institucional de Táriba y su entorno, ocurre durante el segundo mandato de José Tadeo Monagas, el 11 de Marzo de 1856, cuando el Congreso Nacional decreta la creación de la Provincia del Táchira, integrada por los cantones (equivalente a los antiguos Distritos o a los actuales Municipios), de San Cristóbal, Táchira, Lobatera y La Grita. Poco después, el 23 de Abril del mismo año, el Congreso en nuevo Decreto precisa que el Cantón de San Cristóbal estaría integrado por las Parroquias de San Cristóbal, Táriba, Capacho y Guásimos. En años subsiguientes apareció el Estado Táchira (1864), y en ocasiones fue parte de otras divisiones políticas como el Gran Estado de Los Andes (1879), pero no hubo cambios significativos en la jurisdicción de Táriba. Si varió el nombre del Cantón: San Cristóbal, y luego Unión, y Bolívar.

En 1881 se reunió la Asamblea Constituyente del Estado en la ciudad de Timotes (cerca de la frontera de los actuales estados Mérida y Trujillo), en ella el 31 de Octubre se designó con el nombre del respetado hombre público José Ignacio Cárdenas Díaz, nacía el Distrito Cárdenas. En 1901, el estado Táchira aparece separado de cualquier otra jurisdicción y así se ha mantenido desde entonces. En cambio, el Distrito Cárdenas ve separados de su jurisdicción, primero el Distrito Sucre, cuya capital es Queniquea (1972), y luego al Municipio Andrés Bello, Capital Cordero y Municipio Guásimos, Capital Palmira, ambos en 1990.

Solo durante el siglo XX hubo 13 Leyes de División Política: 1901, 1904, 1917, 1941, 1945, 1953, 1954, 1955, 1973, 1975, 1987, 1990 y 1995. Sin embargo, la jurisdicción que corresponde a Cárdenas ha mantenido sus límites prácticamente invariables desde siempre, solo la ignorancia y los intereses particulares o parciales, han intentado interpretar o desconocer esta realidad.


 
20070119
  Antecedentes (III)

Datos del Municipio Cárdenas (2001)

Tomado de un trabajo elaborado por la Lic. Alba Andressen (MSc), Dra. Ada Caicedo (MSc), Politólogo Lenín Guerra (MSc), Lic. Carlos Colmenares (MSc). Asesor Lic. José E. Becerra G.

El municipio Cárdenas está ubicado en el centro de la zona montañosa del estado Táchira, posee una extensión de 262 Km2 que representa el 2,3% de la superficie estadal, hallándose atravesado en sentido noreste-suroeste por el río Torbes y de norte a sur por el ramal Uribante de la Cordillera de los Andes. Su capital Táriba concentran 50% de la población del municipio, situándose sobre el valle del Torbes, aledaña a la ciudad de San Cristóbal y a una distancia de 50 Km. del eje fronterizo San Antonio- Ureña
Dentro de la economía del municipio destaca el comercio con predominio de empresas distribuidoras de alimentos y otros artículos de primera necesidad. Asimismo debe resaltarse la actividad artesanal en las ramas de tejido, cerámica y cestería. Por último, en el sector agrícola, los rubros más cultivados son el café y el tomate, aunque la actividad del agro es de carácter marginal dentro del circuito económico del municipio.
El municipio Cárdenas se caracteriza por la presencia de dos espacios diferenciados desde la perspectiva de la ocupación territorial y aprovechamiento de los recursos naturales. Hacia el sector oriental y particularmente hacia el área correspondiente a la parroquia La Florida, se distingue una amplia zona rural donde prevalece el aprovechamiento agrícola extensivo del área. La naturaleza del espacio, dominado por terrenos de pendientes fuertes y escasa accesibilidad, ha condicionado una ocupación de baja densificación poblacional, que alcanza a unos 12 habitantes por Km2.

Por el contrario, en el sector occidental del municipio se observa un patrón de poblamiento mixto (agropecuario/urbano) con un dominio del uso urbano, donde la mayor intensidad de ocupación se refleja hacia las zonas bajas relativas al Abra del Táchira y a las formas deposicionales asociadas a procesos hidrológicos generados por el río Torbes.
Particularmente, en el sector sur-occidental, el proceso de ocupación urbana ha sido más violento en los últimos 10 años, condicionado por su cercanía a San Cristóbal y en consecuencia por la dinámica poblacional de este centro poblado, lo cual ha generado la atracción de corrientes migratorias provenientes tanto del resto del estado como de Colombia originando el crecimiento acelerado de barriadas y asentamientos espontáneos, siendo el municipio Cárdenas uno de los mayores receptores de población. Esta dinámica ha inducido un patrón de ocupación poblacional del espacio diseminado y desarticulado a la trama urbana, utilizando incluso zonas de alto riesgo natural.

En el marco del sistema urbano regional el centro poblado de Táriba, capital del municipio Cárdenas, forma parte del Área Metropolitana de San Cristóbal, por tanto sus funciones se hallan integradas dentro del conjunto urbano que lideriza la capital del estado Táchira.
Este espacio constituye el primer nivel jerárquico dentro del sistema de ciudades estadal fungiendo como centro regional, prestando servicios especializados y concentrando los servicios de administración y de gobierno. Desde esta perspectiva Táriba como parte de este contexto funcional urbano tiene acceso a estos servicios y a su vez por hallarse inserto dentro de la dinámica urbana de San Cristóbal, puede consolidar e impulsar ciertas funciones del sector terciario superior.
Igualmente por constituir el Área Metropolitana de San Cristóbal, el mayor conglomerado residencial donde se destacan actividades comerciales y manufactureras, se ha planteado en el marco de la ordenación territorial, la descentralización de este espacio urbano proponiéndose desincentivar la actividad industrial para orientarla hacia otras áreas de la región.
De acuerdo a lo anteriormente señalado, el IV Plan de Desarrollo del Estado Táchira, plantea el reforzamiento de la función residencial de Táriba y Palo Gordo, a través de la consolidación de los servicios básicos y financieros y propone para el municipio Cárdenas un uso potencial orientado hacia el desarrollo urbano, agrícola y turístico.

La Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, define las Áreas Sajo Régimen de Administración Especial (ABRAE), como áreas sometida a un régimen especial de manejo, conforme a tas leyes especiales (articulo 15). Dentro de este contexto legal cabe señalar que el uso de la tierra y el manejo de los recursos de una parte del territorio del municipio Cárdenas, se halla condicionado por la presencia de tres figuras: Una relativa a Parque Nacional, otra relativa a Zona Protectora y una referida a un Área de Protección de Obras Públicas.
El cuadro muestra las principales características de estas ABRAEs
Fuente: MARN - Zona Táchira

ABRAE

Superficie Ha

— Decreto

Municipios

Parque Nacional
Chorro El Indio

17.000

2.323. Gaceta
Oficial 4.548 Ext.
Del 26/3/1.993

San Cristóbal, Cárdenas y Sucre

Zona Protectora del
Area Metropolitana
de San Cristóbal

10.000

2.323. Gaceta
Oficial 4.548 Ext.
DeI 26/31.993

Cárdenas, San
Cristóbal, Andrés Bello
y Guásimos

Area de Protección
de Obras Públicas
Parque Río Torbes

10.430

2.324. Gaceta
Oficial 35.020 del
5/8/1.992

San Cristóbal,
Cárdenas. Andrés
Bello, Junín y Córdoba.

El municipio Cárdenas del Estado Táchira se halla ubicado geográficamente entre las coordenadas 07° 42’ 00” y 07° 51’ 25” de Latitud Norte y entre 72° 00’ 30” y72° 16’ 50” de Longitud Oeste.
Se caracteriza por experimentar en los últimos años un vigoroso desarrollo no acorde con las condiciones ambientales imperantes en sus límites, que se ha manifestado en una localización de las actividades urbanas, agrícolas y turísticas en zonas de alta sensibilidad, generándose procesos de alteración ambiental con consecuencias sobre la población y en pérdidas económicas al municipio.
Su capital, Táriba, es vecina de la capital tachirense, separada sólo por el río Torbes, se encuentra ubicada geográficamente en las coordenadas 07° 49’ 18” Ny 72° 13’ 06” W con altura media de 860 m.s.n.m.; presenta una temperatura promedio anual de 23°C y una precipitación de 926 mm / año.
Desde el punto de vista político administrativo, se halla constituido por las Parroquias La Florida (163 Km2) ocupando mas del 60% del territorio y cuya capital es el asentamiento poblacional del mismo nombre; la Parroquia Amenodoro Rangel Lamus (41 Km2) representada por Palo Gordo con un 15 % del territorio, y el sector de la capital (57 Km2), con el centro urbano mas importante del Municipio: Táriba y cubriendo algo mas del 20 % del territorio.
Colinda al Norte, con los Municipios Guásimos, Andrés Bello y Sucre; al Este con el Municipio Sucre; al Sur con los Municipios Libertador, Torbes y San Cristóbal; al oeste con los Municipios San Cristóbal e Independencia.

 
20070118
  Antecedentes (IV)

Relieve, Clima y Suelos del Municipio Cárdenas (2001)

Tomado de un trabajo elaborado por la Lic. Alba Andressen (MSc), Dra. Ada Caicedo (MSc), Politólogo Lenín Guerra (MSc), Lic. Carlos Colmenares (MSc). Asesor Lic. José E. Becerra G.

Fisiografía y Relieve
El municipio Cárdenas se sitúa dentro de la Cordillera de los Andes donde se ubica una zona orográficamente depresiva conocida como Abra del Táchira, que posee alturas que van desde los 150 m.s.n.m. hasta cerca de los 900 m.s.n.m. Presenta una topografía amplia e irregular, con amplios valles, rodeado de colinas de mediano a alto porte, rompiendo la masividad montañosa de la cordillera.
El extremo oeste del municipio está integrado al ABRA del Táchira drenada por el río Torbes y en donde se han asentado las comunidades con mayor densidad de población tales como Táriba, Las Vegas, Palo Gordo, asociadas espacialmente a las actividades económicas que se establecen en la zona metropolitana de San Cristóbal. Hacia el sector oriental del municipio emerge la Sierra de la Maravilla (2400 m.s.n.m.).
En líneas generales se puede decir que el paisaje del municipio Cárdenas se halla representado por:
• Valles o Terrazas. Con pendientes del 1% al 15%, ésta unidad es la que ha permitido el asiento a las poblaciones más importantes del municipio.
• Piedemonte. De relieve ondulado a suave con pendientes menores al 25%, se halla presente en los comienzos de las estribaciones de la Sierra La Maravilla y parte del extremo occidental de Cárdenas.

• Montañas. Con pendientes mayores al 25% y en ocasiones hasta mas del 65%, donde se presentan los mayores índices de erosión.
Los principales accidentes geográficos son: Páramo El Pino (2.400 m.), Páramo de Guarín (2.520 m.), Loma de Carrero (2.000 m.) y Páramo El Oso (2.280 m).

Unidades Geomorfológicas

El municipio Cárdenas se ubica en la Provincia Fisiográfica de los Andes, Región Natural Serranía El Batallón y en las Sub-regiones Depresión del Táchira, Serranía del Táchira y Uribante.

Para fa determinación de las unidades geomorfológicas, se utilizó la categoría de Unidad de Relieve (que constituye una subdivisión del Sistema de Relieve) y que es representable a las escalas 1:100.000 ó 1:50.000.

Las unidades existentes se describen a continuación:

Frente de cuesta: Se origina por basculamiento y/o presencia de estructuras monoclinafes, correspondiendo al sector más inclinado de la cuesta; es excesivamente rocosa y tiene pendientes mayores al 70%.

• Reverso de cuesta: Corresponde esta forma a la porción con menor inclinación de la cuesta; su pendiente varía entre 20% y 30%.

Vertiente convexa: Se extiende entre cumbres de formas convexas y los talwegs. Conformada por la dinámica del escurrimiento superficial presenta en algunos casos, pendientes superiores al 50°%.

Vertiente cóncava: Resulta de movimientos que producen cicatrices de despegue, dando un perfil cóncavo a la vertiente; es pedregosa y posee una pendiente muy irregular.

Vertiente rectilínea: Presenta forma recta a lo largo de la vertiente, con pendientes superiores al 35%. Se origina por movimientos tectónicos.

Vertiente irregular: Con características y formas contrastantes no definidas, pedregosas y con pendientes mayores al 20%.

Vertiente cóncavo - convexa dísectada: Combinación de las vertientes cóncava y convexa, predominando la primera. Presenta una mayor ocurrencia de disecciones originadas por el escurrimiento superficial y la consecuente pérdida de material en la vertiente.

Vertiente rectilínea - cóncava: Combina a las vertientes con tales características ya descritas.

Aspectos Climáticos
La variedad del relieve caracterizado por diferentes alturas, fondos planos de valles y la orientación de alineaciones montañosas, origina en el clima ciertas variaciones regionales.
Estando el área enmarcada en la zona intertropical, no es ajena a temperaturas con promedios altos de escasa variación, lo que origina un régimen pluviométrico con lapsos estacionales definidos; además, la sucesión de pisos altitudinales ofrece una variedad de temperaturas en altitud lo cual trae como consecuencia ciertos tipos climáticos, resultado de la acción de factores meteorológicos modificados, específicamente por la presencia del relieve.
Vientos: Estando la zona entre los 7° y 8° de Latitud Norte, se encuentra bajo la influencia de los Alisios del Noreste y Sureste de manera que se halla influenciada por el corrimiento estacional de la Zona de Calmas Ecuatoriales, de Norte a Sur y viceversa, que siguen el curso del sol (en su movimiento aparente), de trópico a trópico.
Ello origina un movimiento alternante de grandes masas de aire denominado Frente Intertropical (FIT), cuyo avance y retroceso, resultado de la trasgresión y regresión de ambos alisios, produce a su vez una circulación atmosférica propia, aunque limitada, que con la orografía predominante causa también corrientes alternas conveccionales entre valle y montaña.
Esta presencia de alineaciones montañosas se ofrece de barrera a los diferentes vientos: El macizo andino sirve de tabique a los ritmos prácticamente inversos de la depresión llanera (Hoya del Orinoco) y del área lacustrina (Hoya del Lago de Maracaibo).
Lluviosidad: La sucesión de un período lluvioso y otro seco a través del año constituye el régimen característico pluviométrico, pero existen variaciones en cuanto a la cantidad anual o periódica de precipitación.
La zona de Táriba conserva ciertas características alusivas al clima llanero, que se acentúa hacia el Oeste: Zorca - Tucapé. Subiendo por la vertiente de la Sierra de la Maravilla, la presencia de vegetación boscosa y zonas de condensación favorecen la ocurrencia de lluvias abundantes.
El período de lluvias se extiende por lo general de abril a octubre lo que coincide con la “permanencia” del sol en el Hemisferio Norte, lapso en el cual el astro permanece mas tiempo sobre el horizonte y los alisios se internan mas profundamente en el territorio nacional.
En el dominio llanero, el sol se presenta en su cenit en esta época, lo que produce mayor calentamiento y la región se convierte en un área de bajas presiones, facilitado por el corrimiento de las calmas ecuatoriales. Las precipitaciones duran aproximadamente ocho meses al año; el régimen es unimodal, representado por un máximo pluviométrico a lo largo del año.
Del análisis del régimen de lluvias en las estaciones relativas a El Junco, La Cachicama, La Osa, San Pedro-Machirí y Táriba se concluye que existe:
• Un máximo de lluvia en los meses de junio — julio

•Una época lluviosa de abril a noviembre

•Una época seca de diciembre a marzo

Este régimen es característico de la vertiente andino - ¡lanera, tal como se expresa en el primer cuadro abajo.

Teniendo en cuenta la ausencia de mayor número de estaciones que registran lluvia, ya que la mitad del Municipio (Sector cuenca del Uribante) no cuenta con esta información, se procedió a la elaboración de un mapa de isoyetas (líneas que unen puntos de igual precipitación) a fin de transformar la lluvia puntual en lluvia zonal y calcular la precipitación media del área.

Del análisis de los datos pluviométricos se desprende:

• Un incremento de la lluvia en el sector de la Depresión de¡ Táchira (Cuenca del Torbes), desde la quebrada Zorca hasta las estribaciones de la Sierra La Maravilla (1.000 mm a 2.800 mm).

•Una disminución de la lluvia hacia el sector de la cuenca del Uribante en sentido ascendente, desde la localidad de La Florida (3.600 mm) hasta la cresta de la Sierra La Maravilla (3.000 mm). Esta área colinda con uno de los sectores más lluviosos del país, ubicado en las cercanías de la confluencia del río Pereño al río Uribante, donde se han registrado hasta 4.100 mm de lluvia promedio anual.

•Precipitación media sobre el área: 2.772 mm.

El primer cuadro muestra el registro anual promedio de precipitaciones de las estaciones climatológicas ubicadas en el municipio Cárdenas y el segundo cuadro la ubicación geográfica de las principales estaciones.

Cuadro Datos de Precipitación

Estación

E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Total

El Junco

32

36

45

146

158

166

171

302

137

141

118

70

1.522

La Cachicama

46

62

123

333

374

429

417

393

381

305

213

164

3.240

La Osa

17

51

74

249

214

244

332

245

273

211

112

96

2.118

San Pedro

32

56

91

251

272

276

239

236

232

219

124

107

2.135

Táriba

16

14

28

77

126

118

107

101

94

107

73

63

924

Fuente: M.A.R.N.

Cuadro Ubicación y altura de las Estaciones Meteorológicas

Estación

Coordenadas

Altitud (m.)

El Junco

07°4915" 72°10'02"

1.280

La Cachícama

07°51'49" 72°07'42n

2.260

La Osa

07°50'48" 72°07'48"

1.970

San Pedro

07°50'32" 72°08'39"

1.420

Táriba

07°4918" 72°13'06"

1.000

Fuente: M.A.R.N.

Temperaturas: En los lugares donde la orografía predomina, la temperatura desciende a medida que el relieve se incrementa, llegándose a encontrar temperaturas cercanas a los 10°C en los macizos mas elevados.

Respecto a la amplitud térmica anual, su variación es escasa ya que no se presentan grandes diferencias entre las temperaturas mensuales; !as mayores diferencias se dejan sentir a través de las temperaturas diarias, por lo que se puede aludir a una gran amplitud térmica diaria, propia de climas tropicales.

No teniéndose estación alguna que registre temperatura, se optó por realizar un mapa de isotermas a! relieve (Cálculo de Regresión Lineal), a fin de observar el comportamiento de este parámetro en el Municipio. De acuerdo a esto se tiene:

• Temperaturas que disminuyen con la altura desde las cercanías de la localidad de Táriba (20°C) hasta la cúspide de la Sierra de La Maravilla en e! sector (14°C).

• Disminución de la temperatura en el sector del río Uribante desde !os 24°C hasta los 14°C en las vertientes de las microcuencas de !os ríos Potosí y quebrada La Jabonosa.

• Descenso de la temperatura desde los 24°C a !os 18°C en la margen izquierda del Uribante, hacia el Cerro El Bachaco.

•Idéntica situación en el área que se extiende desde el río Uribante (24°C) hasta Loma de Carrero (16°C).

•Temperatura media: 19,6°C.

Suelos

Los suelos mas comunes del área del municipio Cárdenas son predominantemente Entisoles e Inceptisoles, prevaleciendo los subórdenes Orthents y Tropepts que representan suelos poco evolucionados con bajos contenidos en materia orgánica, los cuales se consiguen principalmente en las pendientes fuertes y conos aluviales del sector Noreste del municipio, margen izquierda del Torbes. Existen también los suelos denominados Vertisotes, en la franja derecha del río Torbes a nivel de las zonas más densamente pobladas (Sectores: Táriba, Hiranzo, Margaritas, Barrancas, Tucapé), los cuales presentan características de alta erodabilídad por poseer arcillas expansibles de mínima estabilidad estructural. La alta fragilidad se determina a causa de su pedogénesis activa lo que origina solifuxiones y reptaciones de terreno, particularmente en la estaciónlluviosa o a la sal ida de ellas.
Finalmente en las vertientes mas altas del área, se consiguen suelos de tipo Mollisoles, en los subórdenes Aquolls, Ustolls, Rendolls, también llamados suelos forestales marrones, con textura franca a franco-arcillosa. Es de hacer notar que el contenido de materia orgánica de los suelos forestales en su horizonte mas superficial, es muy elevado; pero la reabsorción de estas sustancias orgánicas a través de las raíces de la capa vegetal es muy acelerada, debido a las intensas tasas de descomposición orgánica. Ello significa que el reciclaje de nutrientes desde las plantas hacia el suelo y de allí otra vez a las plantas se reduce solo a la capa más superficial del terreno.

Vegetación
El escalonamiento climático que caracteriza al Táchira hace que este sea un factor determinante en las formaciones de vegetación del municipio Cárdenas. Esta parte tratará de enfocar la relación ecológica de los pisos altitudinales del sector, haciéndose énfasis en la que los ecólogos denominan zonas de vida, siguiendo el término señalado por Hoidrige para clasificar los tipos de formaciones vegetales.
El municipio Cárdenas presenta una variación altitudinal que abarca desde los 700 m.s.n.m. hasta alturas mayores a los 2.000 m.s.n.m., la combinación de este gradiente altitudinal con el régimen hídrico que se presenta en el sector permite la presencia de varios tipos vegetacioriales los cuales se nombran a continuación:

• Bosques ombrófilos basimontanos semi-deciduos estacionales: Posee bosques altos de 25 a 35 m. Con dos estratos arbóreos y de densidad variable. Se presenta en zonas que llegan hasta los 900 m.s.n.m. Actualmente estos bosques están muy intervenidos en el sector por lo que sólo quedan, algunas especies arbóreas de porte alto con alto grado de vegetación sucesional primaria y secundaria.
• Bosques ombrófilos sub-montanos / montanos siempreverdes: Son de tamaño medio, con dos a tres estratos arbóreos densos. Se presentan a altitudes entre los 900 y 1.800 a 2.000 m.s.n.m. Lamentablemente se encuentran proclives a daños naturales por efectos erosivos en el sector la Machirí, deforestación por parte de actividades agropecuarias y de infraestructura (Sector Loma del Buey).
• Bosques ombrófilos montanos siempreverdes: Representan las denominadas selvas nubladas andinas, los reservorios naturales de agua por excelencia. Se encuentran ubicados en alturas superiores a los 1.800 m.s.n.m. , en las estribaciones mas altas de la Sierra de la Maravilla pertenecientes al municipio. Son formaciones densas de altura media a alta, con dos a tres estratos arbóreos. Epífitas abundantes y gran endemismo. Sujetos a deforestación en los altos poblados andinos de la zona como La Florida.

 
Blog en el que se comparte el material con que se elabora el PEIC 2006-07 de la Unidad Educativa Nacional Liceo Bolivariano Luís López Méndez

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Lugar: Táriba, Táchira, Venezuela

Blog elaborado y/o administrado por este Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales (UCABET, 1979), residenciado en Táriba, Municipio Cárdenas del Estado Táchira, en la República Bolivariana de Venezuela. Carrera 5 Nº 5-30, Tlfs. 0424 753 4227, y 58-276-3943720. joseernestobecerra@gmail.com y en twitter @joseernestob

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