PEIC en el Luís López Méndez 2006-07
20070120
  Antecedentes (II)

Cárdenas, De Encomienda a Municipio

Por: Lic. José Ernesto Becerra Golindano

La historia política y religiosa de Táriba, desde el enfoque institucional, refleja las mismas referencias de San Cristóbal. Si bien la primera expedición que se registra actuando en el territorio taribense es la de Pérez de Tolosa y Diego de Losada, proveniente de El Tocuyo y en consecuencia jurisdiccionalmente dependiente de la Gobernación de Venezuela, y ésta a su vez bajo las órdenes de la Real Audiencia de Santo Domingo, la expedición fundadora de San Cristóbal viene de Pamplona, asi que el Capitán Maldonado representa a la Real Audiencia de Bogotá.

Los mecanismos legales que se utilizaron hace 500 años para otorgar propiedad de la tierra eran diferentes en todo sentido a los que tenemos hoy. En primer lugar, quienes habitaban estas tierras tenían conceptos de propiedad muy primitivos. No poseían escritura, solo conservamos algunos petroglifos, y la institucionalidad estaba pálidamente establecida en algunos liderazgos basados en la fuerza, el cacique, y en la superstición pseudomédica y religiosa que se combinaban en el chaman. La cultura española discutió si estas criaturas tenían alma, muchos decidieron que no, y previamente en los acuerdos con Colón la Corona resolvió que las tierras eran de su propiedad por una suerte de derecho de descubrimiento. El Rey y sus representantes o funcionarios seleccionaban la titularidad a otorgar entre la Merced Real, el Repartimiento y la mas difundida Encomienda.

Cuando se funda San Cristóbal en 1561 se distribuye la tierra a los “encomenderos”. Aunque la figura trata de una especie de tutoría sobre los indígenas, que tiene algunas similitudes con el señorío feudal, la realidad que observamos en mayor o medida es que eran unidades de producción, negocios, con fines de lucro. Variaban el grado de explotación y de crueldad, el riguroso, ligero o ausente cumplimiento de las obligaciones y otras características, pero a la metrópolis española y a los usufructuarios le unía el móvil económico.

El primer beneficiado es Luis de Salinas, quien según parece no atendió la encomienda de los Táribas y sus vecinos. En 1564 se traspasa a Alonso Alvarez de Zamora quien la atiende varias décadas. Durante su titularidad se construye una casa de hacienda en la zona de las hoy Plazas Bolívar, Miranda y la Basílica de la Consolación. En las tres primeras décadas es una encomienda más, pero empieza a distinguirse cuando comienza a extenderse la Historia de los milagros de la imagen. Los protagonistas y testigos de la milagrosa renovación son personas respetables y muy bien relacionadas en San Cristóbal y Pamplona, esto hace que la información sea considerada veraz y digna de credibilidad por lo que en la primera mitad del siglo XVII la encomienda de Zamora, la casa de la hacienda, se convierte en lugar de peregrinación, y en objeto de visitas civiles y eclesiásticas cuyos informes han llegado hasta nuestros días. En sus primeros doscientos cincuenta años de historia, Táriba está reducida a ser un lugar de paso para Pérez de Tolosa y Losada, y ser una zona dependiente de la nueva villa de San Cristóbal a través de la cual estaba bajo la autoridad eclesiástica y real de Bogotá. Los primeros personajes importantes para Táriba, después de 1561 son el propio Juan Maldonado, en forma fugaz Luis Salinas y luego Alonso Alvarez de Zamora y su familia. Hicieron trabajos importantes el visitador Venero de Leiva quien en apenas en el primer lustro de San Cristóbal, vino desde la remota Audiencia de Bogotá a tomar decisiones, alguna de ellas relacionada con Táriba (El traspaso de Salinas a Zamora).

En 1602 se realiza la visita del Capitán Antonio Beltrán de Guevara, enviado por el gobierno de Bogotá y que para ese momento ocupaba el cargo Corregidor y Justicia Mayor de la ciudad de Tunja. En 1627 la supervisión, la visita, fue realizada por el Licenciado Fernando de Saavedra quien ejercía como Oidor de la Real Audiencia de Santa Fe. En 1654 se produce la visita eclesiástica ordenada por el Arzobispo de Bogotá, Fray Cristóbal de Torres, llevada a cabo por el Pbro. Dr. Juan Ibañez de Iturmendi en el Curato de San Cristóbal. Como Táriba era jurisdicción de este curato, el visitador quiso formalizar todo lo relativo a la devoción y a las historias sobre los milagros de la imagen. Finalizando el siglo XVII, en 1691, se efectuó la visita del Dr. Onofre Tomás de Baños y Sotomayor.

Otro personaje importante en la Historia de Táriba a finales del Siglo XVII es el primer venezolano que obtuvo la consagración episcopal: Monseñor Gregorio Jaimes de Pastrana, quién había nacido en San Cristóbal en 1626 y murió predicando desde el púlpito en Santa Marta en 1690, de donde era Obispo. Este tachirense donó una finca o hacienda cercana a Capacho, el hato de la Virgen, para financiar actividades de la iglesia y especialmente relacionadas con la devoción de Nuestra Señora de la Consolación, y mandó a elaborar el Relicario de Plata y Oro que aún tiene.

El Siglo XVIII es el mas escaso en noticias de Táriba, sin embargo, hay una muy importante: en 1778 se crea la Diócesis de Mérida y bajo su jurisdicción quedan San Cristóbal y, por supuesto, Táriba.

Algunos años mas tarde en 1786, el nuevo Obispo realizó toda la tramitación para crear la parroquia de Táriba, pero aún cuando se cumplieron todos los procedimientos, no se consiguió la autorización del Gobernador de Maracaibo, la cual era indispensable de acuerdo a la normativa legal de la época, el Real Patronato. Ya desde 1767 el Vicario de San Cristóbal, el Pbro. Esteban Gutiérrez de Cabiedes, mantuvo por sus propios medios un capellán para que atendiera en forma permanente los fieles de Táriba, este fue un agustino: Fray Antonio Delgado de Ocariz. Y aunque no se logró la Parroquia, desde 1787 fue vice-parroquia, responsabilidad que atendieron los Pbros. Rafael Antonio Yustis, Rafael Belén, Tomás Manuel Sánchez, Juan Nepomuceno Valderrama, Juan José de Contreras, Pedro José Vale y José Rafael Obando, entre otros. Por fin, el 16 de marzo de 1804, es llevada a Parroquia, siendo Obispo el Dr. Santiago Hernández Milanés, y el primer Párroco Titular (hubo un breve interinato de Tomás Manuel Sánchez), quien duraría mas de 30 años, el Pbro. Gabriel José Pineda.

En años posteriores cercanos se logró también la designación de un Teniente de Justicia (antecedente de los Jefes Civiles y Prefectos), siendo el primero Don Andrés Cárdenas. Y se sabe que para el 28 de Octubre de 1810, cuando se discutió en San Cristóbal el apoyo solicitado desde Caracas por los sucesos del 19 de Abril, estuvo presente el Alcalde Pedáneo de Táriba. Significa esto que, con el nuevo siglo, Táriba obtiene en secuencia autoridades eclesiásticas, civiles y comunales.

El siguiente hito que se tiene de la historia institucional de Táriba y su entorno, ocurre durante el segundo mandato de José Tadeo Monagas, el 11 de Marzo de 1856, cuando el Congreso Nacional decreta la creación de la Provincia del Táchira, integrada por los cantones (equivalente a los antiguos Distritos o a los actuales Municipios), de San Cristóbal, Táchira, Lobatera y La Grita. Poco después, el 23 de Abril del mismo año, el Congreso en nuevo Decreto precisa que el Cantón de San Cristóbal estaría integrado por las Parroquias de San Cristóbal, Táriba, Capacho y Guásimos. En años subsiguientes apareció el Estado Táchira (1864), y en ocasiones fue parte de otras divisiones políticas como el Gran Estado de Los Andes (1879), pero no hubo cambios significativos en la jurisdicción de Táriba. Si varió el nombre del Cantón: San Cristóbal, y luego Unión, y Bolívar.

En 1881 se reunió la Asamblea Constituyente del Estado en la ciudad de Timotes (cerca de la frontera de los actuales estados Mérida y Trujillo), en ella el 31 de Octubre se designó con el nombre del respetado hombre público José Ignacio Cárdenas Díaz, nacía el Distrito Cárdenas. En 1901, el estado Táchira aparece separado de cualquier otra jurisdicción y así se ha mantenido desde entonces. En cambio, el Distrito Cárdenas ve separados de su jurisdicción, primero el Distrito Sucre, cuya capital es Queniquea (1972), y luego al Municipio Andrés Bello, Capital Cordero y Municipio Guásimos, Capital Palmira, ambos en 1990.

Solo durante el siglo XX hubo 13 Leyes de División Política: 1901, 1904, 1917, 1941, 1945, 1953, 1954, 1955, 1973, 1975, 1987, 1990 y 1995. Sin embargo, la jurisdicción que corresponde a Cárdenas ha mantenido sus límites prácticamente invariables desde siempre, solo la ignorancia y los intereses particulares o parciales, han intentado interpretar o desconocer esta realidad.


 




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Blog elaborado y/o administrado por este Licenciado en Educación, mención Ciencias Sociales (UCABET, 1979), residenciado en Táriba, Municipio Cárdenas del Estado Táchira, en la República Bolivariana de Venezuela. Carrera 5 Nº 5-30, Tlfs. 0424 753 4227, y 58-276-3943720. joseernestobecerra@gmail.com y en twitter @joseernestob

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